Copa Colmic 2018 - Riola



Crónica del amigo Valerio Chumillas sobre la última Copa Colmic de 2018. En este ocasión tocó pescar en aguas del Júcar a su paso por Riola y el alburno, en pleno mes de diciembre, salvó la jornada para nuestro colaborador.

Corría la mitad del mes de diciembre y cuando media España ya pensaba en Navidades yo seguía pensando en pescar, son fechas a priori poco apetecibles para la práctica de nuestro deporte por el probable mal tiempo y la escasez de peces, pero tenía claro que no iba a perderme la Copa Colmic de Riola.

Valencia y su gente nos acogen demasiado bien siempre que vamos como para faltar a la cita, así que desde que vi el cartel no dude en apuntarme, dio además la casualidad que estando en Valencia se anunció de manera oficiosa que el escenario del próximo Nacional Individual de Coup sería precisamente Riola por lo que la competición adquiría un atractivo mayor.

Riola es un pequeño pueblo de Valencia cercano a Sueca y bañado por las aguas del Júcar. El tramo de río que comprende desde el pueblo hasta aguas abajo de Fortaleny forma el ZPC de Fortaleny y a las zonas del coto que están por encima del azud que hay antes de llegar a Fortaleny se les conoce popularmente como Riola. La zona más pescada del escenario es justo aguas arriba del puente de la carretera CV-509 que hay antes de llegar a Fortaleny. Al revés que aguas abajo aquí el rio es más ancho, lleva menos corriente y en la orillas de enfrente no suele haber carrizo. Además otra de las diferencias es que a nuestras espaldas tenemos un muro que en ocasiones hace algo complicado desenchufar la caña o lanzar la inglesa, recomiendo para esto último llevar un plástico para poner en el muro y evitar enganchar el muro y romper el bajo al lanzar. La profundidad es similar a la zona de Fortaleny siendo lo normal encontrar un 5º de agua a 13 m y un 4º pescando en corto aunque en algunos puestos puede llegar a haber un sexto a 13 m y un 5º en la orilla.

 

Lo que sabíamos del escenario por las últimas competiciones es que estaba dando poca pesca y los peces que salían tenían un tamaño brutal, cuando digo brutal me refiero a cifras casi más de carpfishing que de esta modalidad. A parte de las grandes carpas también daba la cara algún carpín de manera esporádica. El alburno también está presente en el escenario y aunque no ha solido ser un pez muy importante allí, en esta ocasión habiendo tan poca pesca podía ser opción al menos para parte de la manga.

Mis compañeros de viaje como tantas otras veces eran Sergio Íñigo y Mario Mateos. Los tres íbamos dispuestos a disfrutar del fin de semana y de la buenísima meteorología que estaba anunciada, casi 20ºC en la ciudad del Turia!

Llegamos el viernes por la noche, visita obligada a Armería Quinter para recoger los cebos del día siguiente de manos de Amparo y Mariví. Cena agradable con aroma a Iberian y a mil y una historias de pesca de competición y a la cama que al día siguiente tocaba entrenar.



El sábado pescamos las pesqueras de abajo del escenario, en teoría los mejores puestos, por el camino le iba comentando a Sergio que en mi única visita a Riola hace varios años, me toco pescar en la pesquera 111 tanto el sábado como el domingo. Cuando llegué el sábado al río y vi los puestos que nos tenían guardados empezó a sonarme a hechizo pero no, en esta ocasión me tocaba pescar la 110!

Preparamos dos pescas de pez grande, la primera a 13 metros montando dos tipos de línea, una con plomos de toque más bien gruesos y  sondeada sin apoyar plomo, para esto nos decantamos por el flotador Pò y otra con plomos de toque muy pequeños, plomeado más abierto y sondeado al primer, segundo o tercer plomo, usando para eso el flotador Smash. Ambas las montamos en líneas del 0,16. Para la orilla planteamos una línea de un diámetro bastante superior, un 0,20 y planteamos una pesca estática apoyando más o menos según permitiera el suelo.

Tenía varios ases en la manga, varios pequeños detalles que quería probar el sábado, pero para ver si realmente funcionaban necesitaba peces y dudaba de si iba a haberlos… Tras montar todo el equipo, Salva Talens nos puso los dientes largos a todos pinchando algún pez al principio del entrenamiento, pero fue un espejismo. Yo hice bolo estando de punta y para que os hagáis a la idea entre los 3 pescadores de Madrid sólo conseguimos sacar un pez…


Probamos la pesca del alburno y sacamos una media de 10 gr de peso, no vimos posibilidad de separar los grandes de los pequeños con cebado ni profundidad, era el alburno que había en el río y punto. Se podía pescar bien con 60 centímetros de agua y caña de 3 metros al menos el rato que lo probamos entrenando. Sobre la cantidad de alburno que se podía hacer no podíamos hacer cuentas pues no teníamos ni idea de si iba a aguantar las 4 horas de competición o no.

Lo mejor del entrenamiento fue el pedazo de “arròs al forn” que nos comimos al terminar la pesca, sólo por esa comida entre risas ya merecía la pena el viaje… La tarde la dedicamos a ver la Exposición de materiales que habían montado en Armería Quinter entre Joaquín Ojeda, representante de Colmic en la zona y los responsables de Quinter.

El domingo amaneció algo ventoso lo cual en mi cabeza afianzaba la idea de dedicarme al alburno pero aun así había que tener los ojos bien abiertos, la estrategia era pescar alburno mientras que lo hubiera o hasta que viera que la gente iba sacando peces grandes. Saber cuándo dar el cambio iba a ser fundamental para intentar rematar la faena con la enchufable. Para no perder tiempo en mantener el pesquil de la enchufable y no cortar el ritmo de pesca de alburnos decidí meter un cebado muy muy fuerte a la enchufable y dejarlo reposar toda la manga, era arriesgado pero había que apostar por algo y yo me la jugué al alburno.



Me tocó en la zona de arriba, el tercero empezando desde la punta, era la pesquera 83 si mal no recuerdo. Preparé una piruleta spinakker de 4 gr para pescar a ras, dos Smash y dos Pó. También monté toda la artillería de pardilleras tanto de las Alburn como de las Emperor Pro, la joya de la corona para el alburno de este tamaño. Todas las líneas de alburno iban hechas con el 0,09 del Stream y flotadores alternaba los Velox con los alargados, unos para pescar a la caída (alargados) y otros para pescar con el cebo ya posicionado (velox). En las cañas más largas monté algún Senna de 4x18 y de 1gr por si había que rascar algún alburno pescando profundo.

La manga comenzó según lo esperado, el alburno estaba activo y el pez grande muy parado, iba controlando el sector entre lo que veía y lo que me comentaba la gente que había viendo la competición, desde el principio vi que mi ritmo con alburno era bueno y que nadie iba más rápido que yo con los alburnos porque casi todo el mundo se había quitado de pescarlos menos yo. Se acercaba la última hora de la manga y seguía primero, muy metido en la pesca pero sin descuidar controlar el sector.



El que mejor iba con pez grande llevaba un pez y no tenía alburnos así que estaba tranquilo, lo que me preocupaba más es que cada vez tenía que irme más lejos para seguir sacando alburno por lo que iba aflojando el ritmo, a falta de 45 minutos para el final, Manuel Salmerón en la punta de la izquierda consiguió sacar un pez grande, a pesar de estar de punta había sido inteligente y había dedicado gran parte de la manga a pescar alburno por lo que con la captura de este pez grande me adelantaba claramente, yo llevaba un rato malo de alburnos, tenía que pescarlos con caña de 4 metros y en superficie, eso era mucha distancia y era imposible correr. Hice números y decidí que era el momento de ir a por la victoria sacando un pez grande. Me metí a ellos después de meter un par de copelas de encolado pero en vez de peces daba la sensación de que tenía un desierto allí abajo, no vi absolutamente nada, ni un leve toque.

Terminé la manga con un pequeño “nudo en el estómago” pues en los cinco minutos finales fueron varios los peces grandes que habían salido así que pensé que todo se había estropeado al final. La primera alegría llegó al saber que el punta sólo me había sacado 400 gr, esto me motivaba, mis 5,543 kg de alburno podían servir para estar bastante arriba, se completó el pesaje y confirmé que había hecho segundo de zona por detrás del murciano, una alegría saber que al final el trabajo de 3 horas y media con los pequeñines había dado sus frutos. Y también me entraron las dudas de si hubiera llegado a sacar 400 gr de alburno en la media hora que dediqué al pez grande.



Tocaba recoger y colocar todo el equipo haciendo el croquis en la furgoneta para meter mis materiales y los de Sergio. Después había que comerse una paella y asistir a la entrega de premios en el lugar que tiene acondicionado para ello la escuela de pesca en Fortaleny. Por cierto jamás vi mayor rapidez en la entrega de premios, vale que soy un lento recogiendo pero es que llegamos tarde a la entrega!! Pero bueno, nunca es tarde para recoger mi Kira M1 DE 4,5m que fue el premio esta vez, caña potente, ideal para pescar con fijo o a grandes distancias que pasa a ocupar un puesto en mi arsenal de inglesas.

En la entrega me enteré de cómo había ido la manga en el otro sector donde el joven Javi Puchau consiguió vencer esta Copa Colmic con una pesca muy trabajada de pez grande para sumar 7,441 kg con tres peces, su amigo Víctor Estarelles logró hacer segundo sacándole partido a un puesto con sus complicaciones por tener un enganche cercano, en el sector de abajo el alburno sólo dio la cara la primera hora de la manga.



La zona de feeder también fue de pocos peces llevándose la victoria Álvaro Soriano con 10,973 kg seguido de Miguel Roselló y Rafa Roselló.

Cerrábamos la última excursión de pesca del año con buen sabor de boca, ahora tocaba desconectar de la competición unas semanas pero por supuesto no de la pesca, eso nunca!



Texto: Valerio Chumillas. Fotografía: Valerio Chumillas.

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